martes, diciembre 13, 2011

Un nuevo comienzo

-¿Un año más o un nuevo comienzo?-Se pregunta Max, cuando ya se estaba finalizando el año-. Se encontraba colocando un árbol de navidad cuando su amigo Greg lo visita.

- Las cosas me han salido mal-le cuenta Greg un poco desesperado-. Pues, que esperaba también, no tuve un plan al inicio del año. No conseguí resultados por falta de iniciativa, dejé mis actividades más importantes a último minuto.

-Si sabes exactamente lo quieres- dijo Max-. Puedes empezar con lo que se te hace fácil. Muchas personas funcionan mejor bajo presión y estrés, mientras que otros necesitan tiempo para planear. Cuando creas un plan, puedes ser flexible en tus actividades, no tienes que hacer todo en un solo día.

-Conocí a alguien en el trabajo –dijo Greg, que tiene habilidad de tomar iniciativa propia-.

-Si tienes definido tu meta, puedes tomar acción cada día-dijo Max, mientras trataba de revisar lo que propuso el año anterior-. ¿Qué es lo que quieres mejorar este año?

-Quiero mejorar mi comunicación, aprender técnicas pare leer, y mejorar mis ventas-dijo Greg.


-¿Estas en ventas? – le pregunta Max.

-Si-dijo Greg-. No basta decir, “Quiero” y quedarse con los brazos cruzados sino tomar acción.

Imagina, el resultado final de cada meta que propones, esto sirve de motivacion para hacer algo cada día.

-Cuando era niño –dijo Max-. Mis padres me premiaban por mi buen comportamiento. Ambos ganábamos, yo, el premio y ellos felices por mi buen comportamiento. Busca algo que te motiva para tomar acción, tiene que ser un motivo tan grande que te empuje hacia tu meta.

-¿Cuál podría ser mi motivo para mejorar mi comunicaron? –Le pregunta Greg a Max.

-Ser confidente, conocer a muchas personas, mejorar tus ventas y otros más…dijo Max.

-Entonces, ahora entiendo porque algunos no logran sus metas: es por falta de motivación-dijo Greg.

-Te deseo una feliz Navidad y prospero año nuevo-dijo Max-. El año viejo ya es historia. El año viejo es como un diario de 365 páginas, si vuelves a revisarlo, te darás cuentas que tuviste momentos de diversión y angustias. Así es la vida, tiene de todo un poco. No hay nada garantizado. Bueno, dejemos de hablar del pasado, enfoquémonos en el nuevo diario de 365 páginas. Eres el autor, de ti depende el contenido. ¡No, corras! ¡Disfrútalo! Aprecia a las personas que te rodean, ellos juegan un papel importante en tu diario. Al final del año, podrás ir a tu lugar favorito a tomar un café y leerlos hoja por hoja. Te sentirás feliz cuando termines de leer. Si encuentras algo que no te guste, no le echaras culpa a nadie porque eres el responsable del contenido. Ordenarías una segunda taza de café para continuar leyéndolo. Dios es el autor de la vida y tú eres el coautor.

Por Salvador Zacarias





jueves, noviembre 10, 2011

La Cima del Cerro

La cima del cerro.

-Me encuentro en medio del silencio y no escucho nada. Me encuentro entre la muchedumbre y me siento solo. Voy caminado a largos pasos sin destino. En medio del ruido escuché una voz silenciosa: -¿Adónde vas tan deprisa?-lo escuche, mientras seguía con mis pasos gigantes y lo ignoré. Estaba caminando solo, en un momento me sentí en compañía al escuchar la voz.

-¿A dónde voy?-me pregunte, mientras continuaba caminando.


Desde lejos miré un cerro montañoso – ¡Quiero ir en la cima de ese cerro!-dije, con deseo de caminar entre árboles. Me vi tan pequeño cuando llegué en la orilla del cerro. Era un cerro tan alto y sin veredas. Las hojas de los arboles que están tirados en suelo estaban mojados por la lluvia. Caminaba con mucho cuidado para no resbalar. Mis pasos largos se disminuyeron al caminar entre arboles. Cuando ya llevaba varios minutos de camino, miré hacia atrás: no había avanzado.

Por estar viendo mi punto de salida me resbalé en las hojas mojadas y llegué a caer en el mismo lugar. Estaba tirado en el suelo viendo hacia el cielo cuando me pregunte. -¿Ahora qué haré?- Me levanté tan rápido como pude y volví a caminar. –Tengo que llegar en la cima-decía silenciosamente-. No me importaba cuanto tiempo iba tardar. -Una meta propuesta es una meta que hay que alcanzar.-decía, tratando de motivarme. Me enfoqué en mi destino. Iba a pasos lentos, pero seguro. Te cuento, que me daba tentación de mirar hacia atrás.

Me detuve en las ramas de un árbol y miré hacia atrás. Miraba rocas de todo tamaño, grandes, medianas y pequeños. En ese momento aparece un conejo blanco que me distrajo. Por poco no me soltaba de la rama del árbol. Pegué un grito de susto. Si me resbalaba iba caer donde inicié el camino.

-¿A dónde vas? –Me pregunta una ardillita que brincaba entre las ramas de los arboles.

-En la cima del cerro –le dije, mientras trataba de escalar la montaña.

-¿Vas a continuar o regresar? –Me pregunta la ardillita, que me vio cansado e indeciso.

-¿Falta mucho para llegar? –Le pregunté, mirándole los ojitos.

-La subida es muy cansada y probablemente te va a llevar mucho tiempo-me dijo un poco preocupado-. Quizás, necesitas un empujón, Toma un poco de agua porque el camino aun es largo. Se rápido en tus decisiones.

-Continuaré o regresaré pero no me quedaré en medio-le dije.

- Quedarse en medio camino significa indecisión –me dijo la ardilla que conoce bien el camino para llegar en la cima del cerro. Tienes dos opciones, aunque parece que tuviera tres. La primera es regresar y olvidarte de la cima, la segunda es continuar cueste lo que cueste y la tercera es quedarte en medio de la montaña y que llegue un león y te come vivo.

-No-no quiero que me coma un león-le dije temblando de miedo. Elimino la tercera opción y me quedaré con dos.

-Suena como juego, Verdad-me dijo la ardillita que estaba comiendo nueces.

-Sí, solo debo saber cómo jugarlas –le dije-. No todo el tiempo he ganado, pero me divertido. Es un riesgo que se toma. Continuaré caminando. La ardilla me indicó el camino que debía tomar para llegar en la cima. Miré unos pájaros que volaban en el cielo. El águila se elevaba lo más alto, así quisiera ser.

-¿Quién eres? – me pregunta un gato que andaba perdido entre los árboles.

-No lo sé – le dije un poco apenado-. En el fondo quería ser como el águila que volaba lo más alto. Los dos amiguitos que encontré en el camino me cuestionaron mucho. Me indicaron el camino correcto y me ayudaron a definir lo que quería. Cuando me estaba acercando a la cima, hice a un lado mis dudas y preguntas. Estaba ansioso por llegar.

-Por fin llegaste –me dijo la ardilla y el gato de monte que estaban jugando en la cima del cerro.

-Me siento contento – les dije con mucha emoción-. Miré hacia atrás, recorrí un camino horrible. Al mirar hacia enfrente es como abrir mis por primera vez y ver las maravillas de la vida. Cambié de actitud. -¡Adiós!-Grite fuerte, para no volver a ver el camino que recorrí-. Ahora me toca enfrentar nuevos retos, lo desconozco: eso lo hace interesante.

-Cuéntanos, ¿De dónde vienes? –me pregunta mis nuevos amigos.

-Vengo huyendo de mi pasado-les dije, mientras buscaba un espacio donde sentarme-. No quería dejar mi pasado, porque al hacerlo implicaba compromiso. Tuve miedo al compromiso o más bien al desconocido.

-¡Miedoso! – mi dijeron los dos.

-Fíjense que no –les dije defiendo mis ideas acerca del compromiso-. Por lo menos tuve el coraje de enfrentar mis miedos. Esto me ayudó para dar el primer paso hacia donde quería llegar. Caminé en la cima del cerro, escuché el cantar de los pájaros, disfruté el aroma de las flores. Me encontré con nuevos amigos que me saludan. El ambiente seguía igual, quien se estaba cambiando, Era Yo. Vi el mundo de otra perspectiva.

Por Salvador Zacarías



domingo, marzo 29, 2009

Una Voz Grita en mi ser


Semana_Santa_2007-0018
Originally uploaded by Salvador Zacarias.
Tú eres mis alas
Tú eres el aire que respiro

En ti depende mi vivir
Mis ojos no logran verte
Mis manos no logran tocarte.

Tú eres mis alas
Me das la libertad de volar por donde quiera
Sin alas me caigo en el abismo

Tú eres el aire que respiro
Me das aliento de vida cada día
Sin Aire dejo de existir

Caminaba en el silencio
Escuche una voz
Escuche mi nombre
Lo escuche repetidamente.

Me quede callado
Me quede en un silencio total
Recorrí mi vida en cuestión de minutos
Me encontré conmigo mismo.

Levante la cabeza para verte los ojos
Hice una serie preguntas
Las respuestas me los diste en el silencio
Los encontré en mi interior.

Autor: Salvador Zacarías

jueves, febrero 19, 2009

Te mire de Cerca

Te mire de cerca

Al mirar tus ojos,
Se alumbro mi vida
Tu mirada fue una luz
Que guió mi camino


Contemplar tu belleza
Es como contemplar el mar
Al verte de cerca
Me pierdo en tu inmensidad

Escuchar el sonido de tu voz
Es como escuchar una nota musical
Al escucharte de cerca
Se me alegra el alma

¿Qué puedo hacer para expresar mi aprecio por ti?

Tomé mi lapicero y te escribí esto:

Mis dedos tiemblan de nerviosismo,
Mi mente se queda en blanco,
Mi cuerpo entero se queda inmóvil,
Mi corazón sigue palpitando porque estoy pensando en ti.

Al contemplar tu belleza me inspira escribir estas letras.
Mis dedos se ponen en movimiento al ritmo del lapicero,
Mi mente se abre a nuevas ideas,
Mi corazón no  deja de palpitar por ti.


Eres muy bella, te vi de cerca..


Por Salvador Zacarías

martes, septiembre 02, 2008

No me entiendo

-Hoy, pienso en una cosa, un minuto más tarde estoy pensando en otra-decía Sal-. Mi mente no deja de estar en acción. Hoy me quejo de algo, un minuto más tarde me estoy riendo de ello. En un momento reflexioné acerca de las actividades que realizo y me pregunte, ¿Esto lo hago porque me gusta o por mantenerme ocupado? Necesitaba más tiempo para reflexionar. Los minutos pasaron rápido cuando inicié la pregunta.

Continuó sus actividades cotidianas. Para empezar un día lleno de energía se toma un café. Lee una página de su libro favorito y se prepara para ir trabajar. Al mirarse en el espejo, empieza agradecer a la vida por los años que ha vivido. -Hay cosas que no veo con claridad. –Se decía en silencio. -Parece como si su vista se había nublado, no lograba verse con claridad.

-Hay etapas en la vida que no logramos entender cuando estamos viviéndolo. Pasan los años y se confirma que cada etapa de la vida trae sus propios desafíos, retos, luchas, logros y llantos. Voy a vivir un día a la vez. –dijo él mientras tomaba su café.


-¿Quién soy realmente y que es vivir un día a la vez? –Se pregunta-. A veces se vive momentos de angustia, soledad, tristeza… También se vive momentos agradables llenos de felicidad, alegría y con un buen sentido de humor… Hay emociones negativas que nos nubla la vista y no nos deja vivir el momento como es y también no nos deja ser lo que somos. Su respuesta se iba aclarando poco a poco. ¿Qué es lo que detiene a una persona ser feliz? – ¡Nada! –se respondía en silencio.

-La felicidad no se ve, no tiene peso, no tiene límite, no tiene color, no se siente: es parte de nuestro ser. – decía en voz alta cuando se le acerca una amiga.

-¿Si la felicidad no se siente entonces que es?-Le pregunta ella que logro escuchar lo que estaba diciendo.

–Sin salir de mi pensamiento- le contesta. –la felicidad se vive porque viene de Dios. Dios no es emoción. ¡Suena un poco religioso verdad!-dice él sonriéndose.

— ¿Qué pasa entonces cuando escuchamos a alguien decir, me siento feliz? –Le vuelve a preguntar su amiga.


—Decir, me siento feliz, es una expresión de afirmación. La felicidad es parte de la vida. Lo que no nos deja vivirla son estructuras que se ha creado. Algunos han creado formulas para la felicidad como por ejemplo: Actuar de una manera que parezca bien a los demás, Ser como los demás, Tener ciertas cosas en posesión. Aparentemente si alguien cumple estos requisitos, sería feliz, ¡verdad!-dice el- Me suena muy estructurado. ¡Quiero ser libre!

—¿Entones porque nos sentimos tristes? –Le pregunta ella nuevamente.

– La tristeza es una emoción temporal, lo experimentamos cuando nos hieren. Si alguien logra herirte sentimentalmente es porque los has permitido. Vive tu momento-dice el con mucha emoción.

Sal regresa en su habitación y se mira una vez más en el espejo y llega entender que siempre habrá algo en su camino, pero eso no es barrera para vivir la felicidad a su plenitud. Cuando el termina de escribir, dijo.—No me entiendo-. Lo dijo por que se estaba mirando físicamente en un espejo. Al interiorizarse se dio cuenta que su mundo era amplio y lleno de sorpresas, logró verlo al enfocarse en su imagen personal.

Por Salvador Zacarías





lunes, abril 21, 2008

Si tan solo una llamada


Retiro-Juvenil-63
Originally uploaded by Fotos Y Recuerdos.
Ring, Ring, Ring suena el teléfono como eso de las 4 de la mañana en la casa de Juan. Se levanta muy despacio y los ojos medio abiertos, pero logra levantar el teléfono.  –¡Bueno! –Contesta en voz baja como si que no tuviera  energía para hablar-. Nadie le contestó. Regresó  a la cama  nuevamente para continuar su sueño; usualmente se levanta tarde. Esa llamada interrumpió su sueño.  Ya no se acordaba de los que estaba soñando esa madrugada. Esto suena como una película cuando se pone en pausa para atender alguna llamada y luego continuarlo cuando se desea. La realidad de su  sueño no fue así.
Se tardó en dormirse otra vez.  Se quedó pensando..- ¿Quién se le ocurre llamarme a tempranas horas?-se decía, con los ojos abiertos porque no podía dormirse. Se quedó analizando lo que le interrumpió.  Después de varios minutos volvió a soñar. Soñaba que todo le iba bien en su trabajo, en sus estudios, y su relación con su novia, todo le estaba yendo todo bien en la vida, en el sueño por supuesto; su realidad era otra.
Ring, ring, ring, suena el teléfono por segunda vez. Estaba disfrutando escenas imaginarias, pero tuvo que levantarse para atender aquella llamada. Su sueño fue interrumpido nuevamente.
 –¡Bueno!-dijo con un tono de voz fuerte, pero nadie le contesto en la otra línea-. Quiero dormir tranquilo y estar en un momento de paz. Quiero saber el final de mi sueño, pero  ya es tarde.
Desconecta su teléfono y después de 15 minutos le tocaron la puerta.  Se tardó tanto en abrirla que cuando lo hizo ya no había nadie. Se levantó molesto y estresado. Ya no se acostó. Tomó su cuaderno y un lápiz y se puso a escribir acerca de lo que le pasó en la madrugada y en la mañana. Esto fue lo que escribió.
A las 4 de la mañana recibí una llamada que me despertó.  Estaba durmiendo tranquilamente.  Nunca recibo llamadas a esas horas, ese día recibí una: fue una llamada de atención.
-Al iniciar una actividad o proyecto visualizo el resultado final – escribía en una sin rayas-.    En el proceso hay mucha distracción, interrupción, indecisión: son detalles que requieren atención. Teniendo la mirada fija en la meta final se logra  conseguir ese sueño. Sueña, crea metas, imagina: cree en ti.

-Solo por hoy haré algo diferente – continuaba llenando la hoja-. Así como me interrumpieron en mi sueño, también me pueden interrumpir cuando esté llevando a cabo mis metas en la vida. Tendré todo claro y por escrito para no distraerme. Caminaré con la frente en alto, como si ya habría logrado mis sueños. Confiaré en Dios y tomaré acción todos los días. 
Una llamada nos despierta para ver nuestro propio ambiente. Apreciar cada aspecto de la naturaleza, apreciar la vida.  Una segunda llamada nos despierta para tomar acción. Una tercera llamada nos invita a un mundo de posibilidades. Dejar el miedo y negativismo  a un lado y pensar en grande.  Atreverse hacer algo diferente día a día  hace un cambio en nuestra forma de pensar y vivir e  influye a los demás.

-Cuando alguien te toca la puerta,  ábrelo-decía el- es probable que sea tu última oportunidad.   Es posible tener paz mental en medio de dificultades. Tener confianza que los eventos de la vida son temporales, no hay nada permanente: todo tiene fin.
Cuando terminó  de escribir se dio  cuenta que  la vida lo  estaba invitando a un cambio.
Por  Salvador Zacarías


martes, febrero 12, 2008

Liberacion Mental


-¿Qué es liberación mental? –Se preguntaba Joe, que estaba escribiendo en su diario-. Se encontraba cansado después de haber trabajo ocho horas. No tenía ganas de escribir, pero lo hizo como parte de su actividad mental. La primera oración de su diario, lo inicia con una pregunta. Se queda meditando un par de minutos. La pregunta lo deja inquieto y pensativo. Hace el esfuerzo para responderla. Quería que la primera respuesta que le venía en mente sea la correcta. –No sé qué escribir. -Se decía una y otra vez-. Deja su diario sobre una mesa y sale a caminar. Ahora solo mantiene la pregunta en mente. Continúa su camino tratando de liberarse de frustración y estrés.

-Cuando alguien me pregunte, ¿Qué es liberación mental? Tratare de dar una respuesta clara basado en mi experiencia. –dijo y regresa a escribir. Se queda leyendo la primera oración de su diario y se siente obligado a responderla.

-Es una meta que todos quisieran lograr. –dijo Joe que ahora se siente libre para continuar escribiendo-. Hace una lista de lo que él le gustaría liberarse: preocupación, ansiedad; miedo al qué dirán, a las críticas y así mismo. Parece que habló mucho de medio.

-¿Cómo actúa alguien que vive en paz? –se preguntaba-. Ha de transmitir paz, ha de ser alguien confidente, alguien con quien da gusto hablar, alguien que está consciente de su propia realidad. Me gustaría tener paz mental dicen algunos. ¿Qué hay que hacer para lograrlo? ¿Qué acción hay que tomar?

Por segunda vez abandona su diario y sale a caminar alrededor de un jardín. Se acerca hacia un árbol y lo contempla. Lo abraza como si fuera una persona. Las hojas del árbol se movían de un lado a otro por la fuerza del viento. Las hojas secas se caían , tomó una y lo observó cuidadosamente. Pensó, -en algún momento esa hoja fue verde y ahora ha cambiado de color y se ha caído-. El árbol permanece fuerte aunque sus hojas se hayan caído. –dijo y regresa para continuar su diario con mucha creatividad y paz mental.

-La vida es como un árbol. –dijo en la segunda oración de su diario. Se siembra, se espera que crezca, se protege y finalmente dejarlo crecer hasta donde llegue.

-Hasta donde llegue…-dijo un poco distraído-. Hasta donde la naturaleza lo permite.

- Ahora se siente libre para expresarse en papel. El sabe que en el transcurso de la vida se iba encontrar con situaciones personales, familiares, sociales y otros. Es parte de la lección que hay que aprender en la vida. Mientras que seguía escribiendo se estaba preparando mentalmente como iba enfrentar cada una de estas situaciones. Abandonarlos, no es una buena solución. Parece que cada situación que enfrentamos en la vida tiene dos caras como una moneda de 1 centavo, en una parte miras el problema y en la otra aparece la solución. En tus manos esta, donde enfocarse.

-En la vida hay saber definir e identificar cada situación que nos sucede. –dijo mientras intentaba entenderlas. -¿Cómo se puede identificar los problemas mentales?-se preguntaba en silencio-. Puede ser sencillo o complicado según como veas la situación, si es algo que ya lleva años, necesita más atención.

-Liberación mental es un trabajo personal u opcional. –decía en voz baja.

-Cambiar de estilo de vida es opcional-. Los problemas que nos presenta la vida no son opcionales, sino buscar estrategias de cómo resolverlos. –decía él.

-¿Qué palabra puedo usar en vez de problema? –Decía Joe-. Puedo usar desafío, situación, aprendizaje. Estaba a punto de cerrar su diario cuando una amiga lo visita. Abre la puerta y saluda a su amiga Melisa. Ella lo distrae un poco y hace a un lado su diario.

-Melisa, ¿Qué opinas de liberación mental?-le pregunta a ella-. Liberarse, ¿de qué? –Le contesta ella –un poco fuera de onda-. Continúan la conversación y él le explica lo que estaba escribiendo cuando ella llegó.

-Los chinos tienen una frase muy común, “Si quieres té caliente, primero vacía tu taza”-le dice ella con mucha tranquilidad-. Desde el principio de la humanidad siempre ha habido problemas, pero también han podido solucionarlos. Hemos de aprender algo de los demás. Caminar en los zapatos de otros no es lo mismo que verlos desde lejos. La vida te hace experto en solucionar situaciones conforme vas creciendo mentalmente, espiritualmente y emocionalmente. Haz algo acerca de lo que tienes control. Tienes control en el uso de tu vocabulario. Puedes decir, “Si puedo” en vez “No puedo” Son palabras fuertes que cambia tu forma de pensar acerca de lo que quieres hacer en la vida. Entonces, los chinos tienen razón en vaciar la taza al querer té caliente. El cambio empieza con nuevos pensamiento.

¡Gracias!-dijo Joe-. Quiero estar despierto de lo que pasa a mí alrededor y también lo que me pasa internamente. Caminaré con los ojos abiertos. Mantendré estar en paz.

-Conserva tu paz interna y estarás en paz con los demás. –Dijo Melisa-. Búscalo en el silencio. Bueno, ya me tengo que ir, fue un gusto saludarte, iré a recoger a mis hijos en la escuela. -dijo ella-y sale corriendo porque se le hizo un poco tarde. Joe también sale corriendo de su cuarto y acompaña a ella, donde estudian sus hijos: Jason y John.

Joe se queda en la puerta de la escuela mientras que Melisa va a recoger a sus niños. Jason y John estaban desesperados porque ella había llegado un poco tarde. Salen caminando y se encuentran con Joe. -¿Quién es ese hombre? –pregunta John que iba tomada de la derecha de su mama. –Es un amigo-responde ella. Jason solo le queda viendo a Joe sin hacer ninguna pregunta. Caminan alrededor de un parque y luego deciden ir a tomar un café.

-He venido a tomar café aquí algunas veces – le dice Joe a Melisa-. A veces me he sentido solo en casa y para distraerme he venido aquí a tomar café Estando entre mucha gente también uno se puede sentir solo si no hay con quien hablar. ¿Eso será soledad?

-Soledad es una emoción-dijo Melisa-. Cuando aprendes a manejarlo, tienes control de tu persona. Observa cuando alguien se encuentra en ese estado emocional. ¿Cómo esta su postura?

-Cuando me encuentro en ese estado mental, entro en un dialogo interno-dice Joe-. Suelo enfocarme en lo que no quiero en vez de lo que quiero. Me pregunto, ¿Por qué no he alcanzado mi meta? En vez de ¿Cómo puedo lograr lo que anhelo en la vida? Mi estado mental cambia al cambiar mi forma de pensar. Me enfoco en lo que puedo lograr y alcanzar. Creo metas de largo y corto plazo. Al hacer esto, le encuentro sentido a la vida.

-Hay frases que podemos modificar en nuestro dialogo interno-dijo Melisa-. ¡No puedo! a ¡Puedo! Cuando dices, ¡Puedo! con mucha emoción, te hace explorar y ver tu mundo como un aprendizaje y ejercer tu mente. Enfócate en lo puedes hacer y cambiar. Se libre y vive en paz.

-Liberación mental es estar libre de complejos-dijo Joe, mientras tomada su café-. Los niños ya estaban inquietos y decidieron salir a caminar una vez más-. Me siento en paz-dijo él, cuando pasaron cerca una fuente de agua. Observa a los niños que brincaban y se mojaban en el agua, esto lo hizo recordar cuando vivió su niñez. Al ver a los niños felices, se dio cuenta que la vida no es complicada.

-Me dio mucho gusto salir a caminar contigo, ¡Gracias, por acompañarme! -dijo Melisa-. Se despiden con un abrazo. -¡Hasta pronto! –dijo Joe a John y Jason.

Por Salvador Zacarías